Yvonne  Armand Villa

Restauradora del Ser


Estoy aquí para quitarte todas las capas de basura que se han ido pegando a ti, ocultando tu verdadera naturaleza. Estoy aquí para guiarte, acompañarte, apoyarte, darte luz para que puedas retornar a tu condición original de Ser pleno, perfecto, abundante y con paz interior. Quiero apoyarte a alcanzar todo el potencial de plenitud que eres…


Estoy aquí para ti

Desde hace más o menos 20 años que inicie este camino de autoconocimiento no tenía ni la menor idea de qué rumbo iba tomar mi vida. Todo inició como una necesidad de ayudarme a ser mejor mujer, mamá y esposa. Eso me llevó a cursar un diplomado en Orientación Familiar.

Fueron conocimientos adquiridos y practicados que me ayudaron muchísimo a mí, a mi familia y a las familias con las que tuve la oportunidad de trabajar. Empecé a vislumbrar la posibilidad de ayudar a otros.

De pronto el conocimiento adquirido me llevó a querer buscar más, así que inicié un Diplomado en Desarrollo Humano y a la par uno en Teología. Los dos fueron enormemente enriquecedores. Mi vida personal siguió teniendo profundos cambios a la vez que empecé a darme cuenta de mi habilidad para encaminar a otros a descubrir nuevas formas de hacer las cosas.

Seguía adquiriendo más y más conocimiento, leí muchísimo y tome cualquier cantidad de cursos y talleres que me llevaron a adentrarme mucho más en las profundidades del ser humano en todos sus ámbitos.

Aprender acerca del Eneagrama y descubrir que mi número es el 4 empezó a transformar mi sentido interno, mi trascendencia, mi razón de ser. Recuerdo muy bien haber leído en el libro: “ te adentras en las profundidades del alma y sales de ellas con los tesoros que puedes ofrecer a otros de manera más simple”.

Enseguida mi camino se tornó más espiritual, sin embargo surgieron tropiezos importantes hasta que topé con estos dos cuestionamientos:

¿Eres un ser espiritual teniendo una experiencia material? o ¿eres un ser material con un experiencia espiritual?

Y

¿Cómo puedo estar en el mundo sin ser de este mundo?

Llegue a un punto donde me di cuenta de que nuestro asunto es total y plenamente integral. No es posible separarnos en cachitos y tratar de resolver cada cosa por aparte.

Con tanto conocimiento en mis manos y con esta gran necesidad interna de compartirlo con otros no sabía cómo debía nombrar mi trabajo.

Un día platicaba con mi esposo y él me comentó que la palabra restaurante viene de “restauración”. Se le ocurrió a un Sr. que decía que en su negocio de comida él restauraba a las personas para que pudieran continuar sus labores. Este comentario aunado al hecho de que siempre he admirado muchísimo a los restauradores de arte, me llevó a considerar el término como una posibilidad para mi trabajo.

Restauradora del espíritu, mente y cuerpo

 

 

 



Yvonne es una mujer apasionada por la vida. Inteligente y estudiosa. Todos los días sorprende con algún nuevo conocimiento, platica de algún curso que tomó o algún libro que acaba de leer. Su capacidad de integración haciendo asociaciones entre los diversos temas es impresionante. Comparte su sabiduría con todos los que la rodean de una manera creativa e interesante cautivando su atención.

 Le gusta mucho generar espacios que sean agradables para sus allegados. Se preocupa por todos los detalles. En esos espacios puede llevar a cabo su mejor talento: escuchar sin juicios y regresar lo que escucha de una manera entendible y amorosa. Usa su propia experiencia de vida para ser compasiva ante la adversidad de los otros, pudiendo ser muy empática.

Ha buscado la manera de trascender su historia atreviéndose a explorar nuevas maneras de hacer las cosas, a pesar de ir a contracorriente.

También es hábil con sus manos, con ellas lleva a cabo manualidades creativas que están por toda su casa. Ésa habilidad la ha llevado a incorporar el arte dentro de su trabajo terapéutico.

A pesar de haberse caído muchísimas veces y de haber pasado épocas de profunda soledad nunca ha perdido de vista su objetivo de mejorar la vida de las familias como sustento del individuo y por lo tanto de las sociedades.

Lo que más admiro de ella es la gran paz que transmite cuando estas a su lado, el amor y la ternura de su mirada.